Barnices

El barniz se aplica a las pinturas, maderas y otras superficies, con objeto de preservarlas de la acción de la atmósfera, del polvo, etc., y para que adquieran lustre, así como para incrementar el oscurecimiento en el tono de los colores. Cuando se aplica a la madera, a diferencia de las ceras y aceites, el barniz crea una auténtica capa protectora e impermeable, salvaguardando la superficie de madera de los agentes externos y las pequeñas erosiones.